
Desciendo hasta el hálito de vida
Respiro la agotada ciudad
Transmuto pasos
El silencio resbala sobre mi rostro agostado
Enredado entre papeles y recuerdos furtivos
recobro mi figura
Dibujo un atardecer naranja
Y me arrastro hasta la ciudad imaginaria
La vida gotea
El aire trasciende hasta minimizar la distancia
Y columpio mi cuerpo al son de la tarde
Verticales sueños caen sobre mi pantalla
Y horizontal espero
La vida descalza avanza
por esta avenida
Conocida y recorrida
Memorizando dolores a mi piel
Me detengo
Y respiro…
Ciudad habitada y mía
Asciendo
Abro los brazos
Habitada por todas las voces
Por todos los murmullos que pueblan en mí
Libre me deslizo a orillas de mi playa
Sobre la arena de mi locura.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada