martes, 2 de octubre de 2012

Una niña ha muerto



Abrió los párpados

en esta orilla aún dormida

Socavó tu tierra

Adhirió  matices a mi boca

La palabra se acunó a nuestro costado

Latió violenta,

Indefensa,

Decorada

Por mariposas artificiales.



Como de un ovillo se desprendió la hebra

Roja, viva, punzante.

Cálida

Tejió sueños

Los míos, los tuyos

Los nuestros.



Mariposas alimentando

Nuestro ovillo.

  

La oscuridad

Arrebató el latido

Y el silencio

Se posó sobre todos

La vida había muerto.

Las mariposas se desprendieron

Los párpados se cerraron

Suspendieron la hebra de mi ovillo

Azul… tenue… extinto…

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails